Tuesday, December 19, 2006

El 1er Capítulo

Nunca pensé que podía hacer tanto calor junto...tanta humedad...siento que los jeans se vuelven piel y todavía no salí del cono de frío que provoca el aire acondicionado.

Miro el reloj, es la hora de llegada, pero nadie llega, meto mano en el bolsillo húmedo del jean y saco lo que queda de un paquete de fasos, siempre me gustaron los box, al llevarlo a los labios me daba más sensación de seguridad que los del paquete de papel, boludeces de un argentino llegando al caribe.

Llega mi angel de la guarda, ó el Host de mi estadía en el caribe, me hace un pequeño tour hasta que casi de rodillas pido que me deje en el hotel, ya que el llanto del jean húmedo no dejaba que ningún humano con aprecio por la vida se acercara a mí.

Lindo hotel, lo primero es registrarse, sin un mango partido al medio, pienso, quién carajo va a pagar todo ésto..no? no importa, como decía el viejo Batiato, "de algún culo va a salir sangre."

Dejo la valija, me quito el jean, era hora no?, y me tiro en la cama para descansar la espalda. Si, pesan los años, tengo la teoría que cuanto más hagas, tu espalda más carga. No se si me dormí, pero las horas comenzaron a pasar muy velozmente..hasta que todo se hizo de noche.

Prendí la compu, me senté a leer Clarín, no hacía 12 horas que había salido de Argentina y ya extrañaba. Abrí el procesador, y empecé, como ahora, a escribir el primer capítulo de algo que puede ser una novela, ó simplemente puede ser un archivo de nombres, historias, vidas, personas que conocí acá, en el Caribe.

No tengo nombre, sólo soy una pila de emociones, una banda de sensaciones contrariadas, es como el Italpark de los ánimos perdidos.
Eso es ser argentino, una tanda de telas, alambres, bolsas, todos somos cartoneros, lo llevamos en el ADN, vamos por el mundo, no importa el cargo, la razón social, lo llevamos con nosotros, creemos que todos los autos se pueden poner en marcha con un destornillador, que siempre lo vamos a poder atar con alambre, que nunca, nunca nos van a cagar...

Ésto es el primer capítulo de una historia que empieza hoy, la vida de un hombre sin nombre que terminó lejos de sus pagos, para poder escapar de fantasmas, pero lo que nunca supo, es que los fantasmas, van en la valija del alma.

Bienvenidos, ésto es "Tostones para el alma", una historia regada por el glamour del negocio más divertido del mundo, la publicidad.

1 comment:

Guillermo said...

Hola Martin,
Hoy mi blog cumple un año y estoy reflexionando un poquito acerca de esta costumbre bloggera (hobby/vicio/necesidad) que a tantos nos tiene atrapados.
Me gustaría mucho que me dieras tu opinión
Abrazo.
G.